Liderazgo y Cambio: Cuándo ser Rana, cuándo ser Escorpión
El Escorpión, la Rana y la Estrategia del Cambio: Guía para Líderes
Seguro que conoces la fábula del escorpión y la rana. El escorpión pide ayuda a la rana para cruzar el río, prometiendo no hacerle daño. A mitad de camino, sin embargo, la pica, condenándolos a ambos. Su explicación: “No he podido evitarlo, es mi naturaleza”.
En el día a día de una empresa, esta fábula tiene mucho sentido. Para impulsar un cambio, a menudo debemos jugar ambos papeles. Hay momentos para ser la rana: confiar en el equipo, dejarse llevar por la corriente y avanzar juntos.
Pero en otros momentos, es fundamental sacar nuestro lado escorpión: ser fieles a nuestros principios, no conformarnos y decir lo que pensamos, aunque incomode y suponga un riesgo. El cambio real casi siempre nace de esa tensión.
Ser un escorpión, sin embargo, no es ser un kamikaze. El kamikaze lucha en todas las batallas, se agota en los detalles y pierde la perspectiva. Un escorpión estratégico, en cambio, sabe elegir sus batallas. Entiende qué es crucial y qué puede dejar pasar para alcanzar el objetivo importante.
Y aquí reside el mayor peligro de la fábula. El escorpión original es una figura autodestructiva. Muere porque es incapaz de adaptarse. En la empresa, “morir por las ideas” de una forma tan rígida puede llevar al mismo final: hundir un buen proyecto y a ti con él. La clave no es solo tener principios, sino saber adaptarlos al contexto para que las ideas sobrevivan y prosperen.
A las personas con esta naturaleza de “escorpión” les cuesta renunciar a sus principios. El concepto de “disagree and commit” es una herramienta necesaria para avanzar en equipo. Pero no es sostenible vivir constantemente en contra de nuestra esencia; el agotamiento y la frustración acaban llegando.
Veamos algunos ejemplos:
Cuándo elegir ser la Rana
Hay momentos estratégicos para ser la rana: cuando el equipo necesita unidad para ejecutar una decisión ya tomada, cuando la resistencia podría dañar más que ayudar, o cuando debemos confiar en la corriente y avanzar juntos asumiendo que el rumbo es el correcto.
Ejemplos de cuándo ser rana
Durante implementaciones críticas: Cuando el equipo está desplegando una nueva funcionalidad en producción, no es momento de cuestionar la arquitectura elegida, sino de remar todos en la misma dirección.
En crisis de reputación: Si la empresa está lidiando con un problema grave que puede afectar su reputación, mostrar un frente unido es más importante que discutir internamente quién tuvo la culpa.
Tras decisiones ejecutivas firmes: Cuando la dirección ha decidido adoptar una nueva línea de negocio, metodología o tecnología, resistirse públicamente solo genera caos sin cambiar el resultado.
Estrategias para ser una rana efectiva
- Reserva tus objeciones para momentos privados y apropiados
- Busca formas de contribuir constructivamente dentro del marco establecido
- Documenta tus preocupaciones para revisiones post-mortem
- Comunica tu apoyo públicamente, incluso si tienes reservas privadas
Cuándo sacar tu naturaleza de Escorpión
Sin embargo, hay otros momentos cruciales para sacar a la luz nuestra naturaleza de escorpión: cuando vemos riesgos que otros ignoran, cuando los procesos actuales comprometen la calidad, cuando el silencio perpetúa problemas sistémicos, o cuando nuestra integridad profesional nos exige no conformarnos.
Ejemplos de cuándo ser escorpión
Riesgos de seguridad o calidad: Si detectas vulnerabilidades críticas o defectos que pueden afectar a usuarios, es momento de usar el aguijón, independientemente de las presiones de timeline.
Decisiones técnicas fundamentales: Cuando se está eligiendo una arquitectura que condicionará el producto durante años, tu expertise debe prevalecer sobre la diplomacia.
Procesos que generan deuda técnica: Si ves que las prisas constantes están comprometiendo la sostenibilidad del código, es momento de plantar cara.
Cultura tóxica o prácticas antiéticas: Ante situaciones que comprometen valores fundamentales o el bienestar del equipo, el silencio es complicidad.
Estimaciones poco realistas: Cuando el management presiona para comprometerse con fechas imposibles que solo generarán frustración y burnout.
Estrategias para ser un escorpión efectivo
- Presenta datos y evidencias, no solo opiniones
- Propón alternativas, no solo críticas
- Elige el momento y el canal apropiado
- Escala gradualmente: primero habla con tu manager directo
- Documenta tus advertencias para futuras referencias
Elegir las batallas
Analiza el entorno, entiende qué luchas son cruciales para el propósito final y cuáles puede dejar pasar. La sostenibilidad del cambio requiere esta visión táctica.
Criterios para elegir cuándo usar el aguijón
- Impacto vs Esfuerzo: ¿El cambio que buscas justifica el esfuerzo que vas emplear?
- Momento organizacional: ¿La empresa está receptiva al cambio o en modo supervivencia?
- Tu credibilidad: ¿Tienes suficiente background para que te escuchen?
- Consecuencias del silencio: ¿Qué pasa si no actúas? ¿Es reversible?
- Apoyo disponible: ¿Hay otros que compartan tu visión?
Ejemplos de batallas que NO elegir
- Discutir detalles mínimos cuando hay problemas arquitecturales serios
- Criticar herramientas de productividad cuando el equipo está hasta el cuello
- Cuestionar metodologías cuando acabas de llegar a la empresa
El Disagree and Commit inteligente
No significa traicionar nuestros valores, sino canalizarlos estratégicamente. Expresamos nuestro desacuerdo con claridad, presentamos alternativas, pero una vez tomada la decisión, nos comprometemos genuinamente con el resultado. Es la diferencia entre ser un escorpión sabio y uno destructivo.
Cómo aplicar “disagree and commit” efectivamente
- Expresa tu desacuerdo claramente: “Creo que esta aproximación tiene estos riesgos específicos…”
- Proporciona alternativas: “Mi recomendación sería hacer X porque…”
- Establece métricas: “Si seguimos adelante, propongo revisar estos indicadores en 30 días”
- Comprométete públicamente: “Aunque tengo reservas, me comprometo a hacer que esto funcione”
- Ejecuta con excelencia: Demuestra que puedes superar tus objeciones
Sin embargo, reconozcamos una realidad: no es sostenible en el tiempo ir constantemente contra nuestra naturaleza. El agotamiento y la frustración están garantizados si tratamos permanentemente de actuar como ranas cuando somos escorpiones.
Construyendo el cambio sostenible
Entonces, ¿cuál es la solución? Construir el cambio a través de pequeñas victorias que validen nuestra visión y generen momentum. Cada batalla elegida inteligentemente y ganada nos otorga capital para la siguiente. Y, sobre todo, buscar apoyo. Encuentra a otros compañeros que compartan tus principios. El cambio rara vez es un acto solitario; necesita aliados que te ayuden a cruzar el río.
Estrategias para generar pequeñas victorias
- Implementa mejoras en tu área de influencia directa
- Mide y comunica los resultados de tus iniciativas
- Comparte el crédito con tu equipo y stakeholders
- Conecta tus logros locales con objetivos organizacionales más amplios
- Usa cada éxito como plataforma para proponer el siguiente cambio
Cómo identificar y cultivar aliados
- Busca personas que ya estén experimentando los mismos problemas
- Comparte tus avances de forma generosa, sin agenda oculta
- Colabora en proyectos cross-funcionales
- Mentoriza a otros que muestren potencial de liderazgo
Al final, liderar el cambio no se trata de renunciar a nuestra naturaleza, sino de usarla con inteligencia estratégica. Porque en la transformación organizacional, necesitamos tanto escorpiones que desafíen el status quo como ranas que faciliten el camino. La clave está en saber cuándo ser cada uno, y en construir puentes lo suficientemente fuertes para que ambas naturalezas puedan coexistir.